En nuestro taller elaboramos piezas de cerámica destinadas a la gastronomía y al uso cotidiano, cuidando cada etapa del proceso para garantizar calidad, resistencia y una excelente terminación.

 

Trabajamos con arcilla blanca de primera calidad, seleccionada por sus características técnicas y estéticas. Cada pieza es moldeada y preparada respetando los tiempos necesarios de secado, permitiendo que el material alcance la estabilidad adecuada antes de ingresar al horno.

 

Una vez secas, las piezas atraviesan su primera cocción, donde adquieren la resistencia necesaria para continuar con el proceso productivo. Posteriormente se realiza el esmaltado utilizando materiales de alta calidad, especialmente seleccionados para lograr superficies duraderas, higiénicas y aptas para el uso gastronómico.

 

Contamos con una amplia variedad de colores y terminaciones que nos permiten desarrollar desde líneas clásicas y elegantes hasta propuestas más modernas y personalizadas. Cada esmalte es aplicado cuidadosamente para resaltar la belleza y la identidad de cada pieza.

 

La cocción final se realiza a 1.060 °C, temperatura que asegura una correcta vitrificación del esmalte y una excelente durabilidad del producto terminado. Finalmente, cada pieza es inspeccionada individualmente para verificar que cumpla con nuestros estándares de calidad antes de llegar a nuestros clientes.

 

La combinación de materias primas de excelencia, experiencia artesanal y procesos controlados nos permite ofrecer productos cerámicos confiables, funcionales y diseñados para acompañar la gastronomía de todos los días.